En las garras de casas de empeño
Ante los gastos extraordinarios por el regreso a clases, miles de padres de familia caerán en las afiliadas uñas de los negocios de usura que proliferan con la sospechosa complacencia de autoridades
Por Jorge Carrillo Beltrán
CHETUMAL.- Luego de un largo periodo vacacional que comenzó el pasado 8 de julio y culmina el 22 del presente mes, inicia el vía crucis para padres de familia, quienes deben preparar el regreso a clases de sus hijos con la compra de uniformes, útiles escolares y calzado y como para las mayorías no existe sueldo que alcance para estos gastos extraordinarios, se presenta una riesgosa oportunidad: las casas de empeño.
De acuerdo con información del Nacional Monte de Piedad, la casa de empeño de más prestigio del país, en esta época del año, cuando las familias han erogado sus prestaciones en vacaciones, la demanda de usuarios que acuden a empeñar prendas de oro o artículos electrónicos se eleva hasta en 25 por ciento en la víspera del regreso a clases.
Cifras de la Secretaría de Educación en Quintana Roo, afirman que este 22 de agosto regresan a clases alrededor de 280 mil alumnos en el nivel básico, a un sistema que se le ha llamado gratuito, pero sin embargo representa una erogación para padres de familia tanto por la inversión en útiles escolares como en las llamadas cuotas voluntarias pactadas entre los directivos de cada plantel y algunos representantes de padres de familia.
El riesgo a que se someten las familias en Quintana Roo es caer en las innumerables casas de empeño que han proliferado en todo el estado aprovechando las laxas leyes que rigen su operación y el estado de necesidad de la mayoría de la población.
Si bien este tipo de negocios puede de alguna manera aliviar momentáneamente la economía de los más vulnerables, las campañas engañosas sobre el interés que cobran llevan a las familias a perder el poco patrimonio que tienen.
Cabe señalar que los contratos prendarios deben, por ley, estar impresos en el reverso de las boletas de empeño, mismo que debe estar registrado ante la Procuraduría Federal del Consumidor, además deben exhibir el costo anual total o llamado CAT, con el fin de que los usuarios prendarios sepan a cuanto ascenderá realmente el pago de sus intereses.
Es importante que las autoridades encargadas de legislar revisen el marco legal al que las casas de empeño deben sujetarse, pues éstas han actuado en completa libertad y proliferado cual si fueran gasolineras o tiendas de abarrotes, y en caso de que no exista tal normatividad establecerla en beneficio de la población, que la mayoría de las veces resulta afectada, todo esto sin tocar el tema de los artículos de procedencia dudosa que ahí se depositan y que en muchos de los casos resultan ser producto de robos.
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