Triste calle, la Hidalgo
Ruinas, abandono, baches y
penumbras son su rostro común
Por Jaime Rodríguez
Durante la noche, cerca de tres cuadras comprendidas desde la calle Álvaro Obregón hasta la calle Mahatma Gandhi, se encuentran en penumbras y con vigilancia policiaca esporádica, rondando únicamente en el tramo conocido como “la calle de las caricias”, lugar donde han sentado sus reales algunas sexoservidoras, ocultas entre la oscuridad que ofrecen las casonas abandonadas y lotes baldíos.
Un caso en particular a lo largo de la avenida Miguel Hidalgo es el lote que ocupaba el antiguo centro nocturno “La choza del huinic”, hoy en ruinas. Cubierta de maleza yace la construcción cuyos escombros de concreto se niegan a ocultar los restos del pasado.
Los vecinos de la avenida Hidalgo son taciturnos y se niegan a dar mayor información o denunciar la poca vigilancia que existe en la zona, sin embargo coinciden en que cada año se deteriora más la calle. Otro problema que aqueja a los vecinos es el creciente número de casas abandonadas y que con el paso de los años son destruidas por los pandilleros o los indigentes que deambulan por la colonia. Hay basura acumulada en algunos lotes y encharcamientos de agua proveniente de las casas.
Los lotes abandonados, casa desmanteladas o destruidas y la acumulación de basura prevalecen en la mayor parte de la ciudad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario